Reconciliación

Este año he decidido reconciliarme con la Navidad. Nunca ha sido para mí una fiesta esperada ni bien recibida, siempre me ha faltado algo que me conecte a ella, pero he de reconocer que desde que soy madre la vivo de forma algo distinta, tal vez contagiada por la ilusión de mis hijos; ellos consiguen que me vuelva un poco mamá Noela o reina maga y me distancie en cierta medida de esa aversión que no estoy muy segura de cuándo comenzó, donde siempre voy contando los días para que finalice como en una especie de calendario de “adviento” inverso, con inicio el 24 y liberándome el 6. Pero este año para mí es distinto. Este año (por motivos que no vienen al caso) no me apetece esa cuenta atrás, quiero disfrutar de todos y cada uno de los días de este diciembre y de este 2013 que se marchita. Por ello voy a intentarlo. Voy a detener mi calendario inverso. Voy a ralentizar mi tiempo. Voy a intentar reconciliarme con est...