Entradas

Baila bailarina

Imagen
            Recluida entre las cuatro paredes de aquel cuarto, soñaba con ser bailarina. Se imaginaba haciendo complicadas piruetas en el aire, girando sobre sí misma sin parar o deslizándose como una pluma arrastrada por el viento. Aquellas figuras representaban para ella una inalcanzable quimera.       También disfrutaba con sueños sencillos como salir a pasear a la calle y descubrir el mundo tras aquel ventanal. Pero el reloj jugaba en su contra y cada vez se sentía más frágil y apagada. A veces ni los sueños conseguían levantar sus esperanzas.       Cuando sintió que sus fuerzas habían llegado a su límite, en el último suspiro de vida, pidió un deseo, era lo único que le quedaba por intentar. Al instante, la joven que minutos antes había puesto agua en el jarrón, pudo sentir su perfume en la piel, y unas ganas irresistibles de bailar.

Miradas

Imagen
Harry      Rita no era de esas mujeres que allí donde invaden con su presencia, dejan marcada una estela de expectación. No era como Lili, su amiga, que despertó la curiosidad de James y los cuatro habituales de la barra, con un sólo movimiento de melena. Ella parecía tener la intención de pasar inadvertida. Busqué llamar su atención durante toda la noche, pero prefería ignorarme. Apoyándome en el bastón de su indiferencia conseguí captar la atención de Lili. Fue así como empezó todo y terminó lo nuestro, justo antes de comenzar.       Con el paso del tiempo, Lili consiguió mantener mi voluntad a raya. Me hubiese gustado hacer lo mismo con la de Rita, que por aquel entonces pendía de los labios de James. No fue la primera noche ni la segunda, tal vez ni siquiera la octava, puede que fuera aquella en la que Lili comenzó a fantasear sobre lo nuestro, o quizá no fantaseaba y fuera yo que, sin querer iniciar nada, me dejé llevar invadido por los celos hacia mi amigo. No soporta

En la cuerda floja

Imagen
―El otro día me contó una camisa de él, que se vio con otra mujer en un hotel. ―Me encantaría rebozárselo por las narices a ese vestido tan creído y pretencioso, que compartió una de las citas de ella con el otro. Se cree más que nadie por su agitada vida social. ―Tranquila, ya se habrá enterado, hoy comparten la colada.

Corazón desubicado

Imagen
      Subió a aquel tren de vuelta con la misma sensación que veinte años atrás había trazado el sentido contrario: miedo. Cerró los ojos e imaginó cómo habría sido su vida de no haberse marchado. Según se acercaba el tren a su destino, más nítidas se formaban aquellas imágenes en su mente, colmándose de añoranza y nuevos designios. Cuando el tren efectuó su parada y pisó de nuevo aquel andén, sintió que se había equivocado de sitio. Sus pies estaban en el lugar correcto, pero su corazón ya había comprado otro billete de ida. (Escrito para "El V certamen de relatos breves, tren de cercanías")

Espiral

Imagen
      Observaba el movimiento de sus pequeñas aletas, mientras su padre limpiaba la pecera. Había sacado las piedras de colores y se disponía a llenar de nuevo la esfera cristalina. Los pececillos luchaban contra aquella espiral de corriente, bajo la diabólica mirada del niño que sostenía el tapón impasible. (Escrito para el II concurso de microjustas literarias de OcioZero)

¡Feliz día del libro a todos!

Imagen
             Aprovecho mi felicitación del día del libro para disculparme por este abandono blogueril (totalmente involuntario). Espero que en una semana, más o menos, mi vida vuelva a la rutina de siempre, y poder dedicarle a la escritura el tiempo suficiente para retomar el ritmo habitual.       Parte de este abandono venía de un proyecto que estoy terminando y que, si hay suerte, todos disfrutareis. La otra parte ha sido puramente laboral, ni abrir un libro he podido. Lo dicho ¡feliz día del libro a todos! y os debo un montón de letras atrasadas. "Gracias por estar ahí"

Practicando inglés

Imagen
             Ayer mi hijo tenía que aprenderse una lista de prendas de vestir en inglés. Yo soy una negada para el inglés, pero pensé: «Si es una lista de primero de primaria, muy difícil no podrá ser.» Esto es lo mismo que debí plantearme una vez que tenía que estudiarse cómo se clasificaban los animales. Ese día no se había traído el libro donde venía la clasificación. ¿Y qué hice yo? Pues lo que suelo hacer siempre en estos casos, googlear: «Cómo se clasifican los animales». No estaba muy segura de si se refería a clasificar entre animales marinos, terrestres o aves; o bien animales salvajes y domésticos… Necesitábamos una clasificación más completa, y aquello que a mí se me ocurría era demasiado elemental. Allí encontré la clasificación según su estructura, alimentación, reproducción; sub-clasificaciones según cada una de las anteriores y más sub-clasificaciones de estas otras. Entre todas estas categorías, sub-categorías y detalles al respecto, llené tres folios por las dos cara

Ilusiones

Imagen
      Llevaba demasiado tiempo apático e indiferente con su entorno, y aquel anuncio en el periódico le dio la respuesta que estaba buscando: “Vendo ilusiones en buen estado por no poder atender”        Esa misma tarde se presentó a recogerlas, el propietario se iba de viaje y sólo podía cargar con las que no tenían raíces allí. No estaba dispuesto a vendérselas a cualquiera, ellas necesitaban a alguien que las manejase con el mimo necesario,  que les prestase la atención suficiente y que estuviera dispuesto a no darles la espalda.       Se las entregó sin necesidad de hacerle ninguna pregunta, era el candidato perfecto para aquellas ilusiones; lo supieron ellas mismas nada más verle entrar por la puerta.