Pintando un sueño

Él se marchó en silencio, sin pretextos, soltando su cabo del amarre. Ella en vano intentó rellenar aquel vacío con sus palabras, brotaban mudas, ya no le resultaba fácil reinventar aquel sueño que habían compartido. Cansada de buscar excusas para sostenerlo sola, desató también el de su lado. Aquel sueño se iba alejando lentamente a la deriva mientras ella lo contemplaba con nostalgia. No hizo nada por retenerlo ni interrumpió su rumbo, sólo se preguntaba dónde iría a parar, si quedaría detenido en algún punto del trayecto, si volvería a cruzarse con él o si el olvido tomaría las riendas de aquella distancia.