23 de febrero de 2011

Irreversible


      Reservó hasta la última gota de su aliento, para contener las palabras que no quería pronunciar. A pesar de ser tan joven, era consciente de que cualquier expresión que saliera por su boca en aquel momento, estaría envenenada por la ira de aquella discusión.

      No era la primera vez que discutían, pero sí la primera que saboreaba el amargor de la impotencia, y la aplastante evidencia del vaso que derrama su primera gota de agua. Se concentró con todas sus fuerzas en algún pensamiento alegre que arrancase sus ganas de llorar. Buscó en sus bolsillos cualquier pretexto que le hiciera sentir algo distinto a la rabia. Pretendía encontrar aquello que siempre había funcionado en aquellos casos. Quería sentir nostalgia y volver sobre sus pasos. Pero ya no le quedaban ganas ni excusas suficientes.

      Escondió en un armario bajo llave, hasta el más insignificante de sus recuerdos, para no tener la tentación de mirar atrás. Cuando cerró la puerta tras su espalda, arrastrando su maleta y sus razones, sintió recorrer por todo su cuerpo el escalofrío de aquel paso que había dado. Y la certeza de que ya nada volvería a ser igual.

20 de febrero de 2011

De ilusiones y sueños...


Parece que fue ayer cuando publiqué aquella entrada titulada "Seis meses en mi blog" y por fin puedo decir que hoy, oficialmente, mi blog cumple un año de “cibervida”.

Si hace un año me hubiesen contado lo que iba a ser para mí este proyecto, no sé si lo hubiese creído, jamás me he tomado un hobby tan en serio ni durante tanto tiempo seguido. Tampoco habría creído, si me lo hubiesen adelantado, que mis sueños recibirían tantas visitas, es más, pensé que entrarían sólo  amigos y familiares previa obligación y amenazas por mi parte, claro. Así que por ello, muchas gracias a los que me habéis dedicado vuestro tiempo, bien porque me conocéis y os apetecía compartir un ratito conmigo o porque el azar os trajo hasta aquí. A aquellos que habéis puesto un enlace en vuestras palabras para compartir las mías, muchas gracias por el gesto.

Y no quiero alargarme mucho más porque sé que estos post suelen ser un rollo petardero, pero me apetecía agradeceros vuestra dedicación y también decirle a mi blog, por todas las satisfacciones que me ha reportado:

¡Felicidades pequeño blog!

 "Gracias por guardarme entre tus contraluces la magia de muchos sueños".

17 de febrero de 2011

El viaje

      
      No tenía ninguna intención de soltarse. Pensaba que fuera lo que fuese, que pudiera encontrar lejos de allí, no sería tan placentero como permanecer allí viendo todo lo que le rodeaba, cómodamente. Sabía desde el principio que alguna vez tendría que soltarse, y eso le producía tal malestar que tampoco le dejaba disfrutar, del todo, con lo que tenía a su alrededor. Pero prefería buscar excusas para justificar sus miedos, que soluciones para eliminarlos.

      Un buen día cuando se despertó, encontró que estaba sola. El resto de las semillas se habían soltado y pensó que su unión con aquella flor marchita ya no duraría mucho más tiempo, acabaría marchitándose con ella.  Entonces la flor, en su último suspiro, le dijo: ¡Venga, no seas tonta, suéltate, no tengas miedo y disfruta de ese viaje, será el más importante de tu vida!

      Aquellas palabras recordó el diente de león, cuando vio desaparecer a la última semilla de su corola.

14 de febrero de 2011

Me salen ronchas en San Valentín

       Lo siento por los Valentines, por su santo, y también por los que lo celebráis, pero… me pasa este día lo mismo que me ocurre en Navidad, es como si la bondad, la felicidad o el amor ―en este caso― hubiera que enlatarlo y abrirlo en una fecha determinada. Si se quiere a alguien, ¿por qué demonios hay que demostrárselo un solo día? ¿Qué pasa con el resto del año, hay que estar relajados y dispersos? Me voy al facebook a ver si encuentro un grupo de esos para unirme de: "Señoras que odian San Valentín" o "Guarda los bombones para otro día que no sea alérgica al chocolate"...

7 de febrero de 2011

El peso de una carta

Cap. anterior: Aquello que olvidé en Kenia

      Llegamos al aeropuerto de Nairobi a primera hora de la mañana. Habíamos acudido por la muerte repentina del señor Sherman. Un infarto que avisó con un amago semanas antes, se lo había llevado mientras veía la televisión en el salón a altas horas de la madrugada. La señora Sherman se encontraba dormida en la habitación y al levantarse por la mañana lo halló tendido en el suelo. Cuando nos llamó desconsolada para darnos la noticia, tanto Chris como yo estuvimos de acuerdo en que no podíamos faltar. Los Sherman fueron un gran apoyo para nosotros cuando mis padres sufrieron aquel accidente, y ahora la señora Sherman necesitaba el apoyo de todo el que pudiese acudir a su lado.

      Encontramos a la señora Sherman bastante demacrada. Habían pasado dos años desde la última vez que nos vimos y sin embargo parecía que por el rostro de aquella señora menuda con pelo blanco, hubiese pasado una década. Sus hijos habían sido mis amigos inseparables en la infancia. Me parecía increíble que hubiese pasado tanto tiempo. Yo esperaba recibir dos caras adolescentes abriendo la puerta, las que mi memoria había retenido el día que nos despedimos; y encontré dos caras marcadas por las señales del tiempo y el reflejo de la tristeza. Nos abrazamos como si no hubiesen pasado todos aquellos años. Como si aquel abrazo no fuera por el fruto de la tristeza que en ese momento acompañaba sus vidas, sino el rastro de la amistad que había marcado y unido de nuevo las nuestras. Hubiese preferido que el encuentro con ellos hubiera sido por otro motivo, fruto de la casualidad o un simple retorno, y haberlo celebrado con unas copas y unas risas recordando las viejas historias.

      Al día siguiente del funeral, la señora Sherman nos invitó a su casa a comer, y Chris y yo aprovechamos  también la visita para despedirnos de todos ellos. Tuve ocasión de ponerme al día con Philip y Joey, de intercambiar nuestros teléfonos y de planear una futura reunión para retomar nuestro contacto. Allí, junto a ellos se encontraban también sus esposas. Mary la esposa de Philip, una escocesa muy rubia, con el pelo casi blanco y los ojos verdes, que había dejado grabadas y milimétricamente perfiladas, cada una de sus facciones en sus tres hijas: Mary Jane, Lucy, y Kimberly. La mujer de Joey se llamaba Emma, era americana y tenía el rostro marcado por una eterna melancolía de la que no se despegó en todo el tiempo que compartimos con ellos. Joey me contó que llevaban más de cinco años intentando tener hijos sin ningún éxito, quizás fuera ese el reflejo que mostraban sus ojos, pues se sintió muy apenada cuando la señora Sherman menciono lo de la niña que Helen y yo perdimos en el quinto mes de embarazo.

      Fue una visita muy agradable a pesar del mal trago que se estaba atravesando allí por el fallecimiento del señor Sherman. Los reencuentros suelen estar envueltos con un aire de dulce melancolía por el recuerdo, y una fresca brisa por lo venidero. De vuelta a nuestra casa me sentí de pronto reconfortado. Era como si todo, de repente, hubiese adquirido otro color.  Las sensaciones que experimentaba no tenían nada que ver con las que había sentido hacía dos años, cuando los acontecimientos que me trajeron por trabajo hurgaron para punzar sobre una herida abierta. Nuestra casa palpitaba con el resplandor de aquel sol que la hacía más bonita de lo que yo recordaba. El encuentro con los hermanos Sherman me había devuelto el sabor de los viejos años vividos en aquella calle, donde aprendimos a montar en bicicleta y a pasear nuestras rodillas llenas de  costras con mercromina; a jugar al balón; a pelearnos y creer ser los más valientes; a perdonarnos y jurar ser siempre amigos; a despedirnos y reencontrarnos ahora con la juventud marchita.

4 de febrero de 2011

Interpretación de los sueños a mi manera... (como diría Markos)


      Nunca he creído en los presagios ni en la interpretación de los sueños ni en nada de eso… Mi teoría es que lo que soñamos es una especie de reproducción de lo que vivimos o pensamos en el día a día. Y como mi blog va de sueños, hoy me apetecía sacar a relucir este asunto, y he indagado un poco por la red para ver lo que encontraba al respecto. He encontrado una página donde estaban ordenados alfabéticamente algunos temas sobre soñar con cosas y su interpretación. Dejo el enlace de la página, para que no me vengan luego con plagios, porque he cogido las interpretaciones tal cual las he encontrado (es lo que está en oscuro y en claro son mis palabras).  Sólo he sacado a relucir algunos que han llamado mi atención, me he ido por el lado de las relaciones y el sexo, que era el tema más jugoso; pero los hay curiosos como el de soñar con pedos (¿Alguien sueña con pedos? Y en los sueños cómo aparecen, ¿son visibles?)

      Soñar que se tira pedos indica que siente cierta agresividad pasiva. Debe aprender a sacar sus emociones de forma más directa. (Vamos, que se tome unos comprimidos de Aero-red y asunto zanjado, imagino…)

      Soñar que está abrazando a su pareja puede significar que pronto habrá malos entendidos, broncas y desacuerdos derivados de una posible infidelidad. (No quiero imaginarme lo que significará soñar que se pelea con su pareja, porque no dice nada al respecto en la página, lo mismo es que está censurado) 
 
      Soñar que abraza a familiares puede significar que éstos sufran una enfermedad o tristeza. Si sueña que se está peleando con alguien de su familia es de mal augurio, tendrá mala suerte, sucederá alguna desgracia. (Así que lo mejor es no soñar con familiares de ninguna de las maneras posibles ni imaginables... lo que no deja claro es si el grado de consanguinidad afectará más negativamente todavía al asunto o eso ya se lo deja a la rama de la familia política)

      Si la que sueña es una mujer y sueña que abraza a un amigo, significa que le será infiel a su marido. Si un hombre sueña que abraza a una mujer, le anuncia la llegada de un hijo. (Manda narices… la mujer con un solo abrazo ya es infiel, pero ahora, el hombre abraza a una mujer, no usa anticonceptivo porque a la vista está que se anuncia la llegada de un hijo… pero no dice nada de que será infiel… ¡Será obra y gracia del espíritu santo… imagino! Este interpretador es un poco sexista) 

      Si sueña que su marido/esposa está abrazando a otro/a, le anuncia futuras infidelidades. (Ahora imagino a todo el que lea esto y tenga este sueño o lo haya tenido, buscando un abogado para el divorcio…) Si sueña que intenta abrazar a alguien y le apartan, significa que se va a separar o divorciar. (Este es el que el día anterior tuvo el sueño del abrazo. El sueño recurrente significa que ya ha iniciado los trámites, tal vez sea el abogado el que le aparta del abrazo, para que no se eche atrás en su decisión de divorciarse y no perder sus ganancias)