23 de febrero de 2014

Regalo inesperado



      La camiseta, sudada, muestra una figura modelada con sacrificio matutino. La observan tomarse el batido, directamente de la licuadora, rezando por ver resbalarse un chorrito hasta su escote otra vez. Ajena a los prismáticos de los hijos de su vecina, se deshace de la ropa antes de dirigirse a la ducha.