20 de junio de 2013

Medidas desesperadas


Al despertar me encontré con una cara desconocida. Todo a mi alrededor me lo parecía. No conseguí tranquilizarme cuando su voz afirmó ser mi marido, ni al observar la mirada diabólica de aquellos niños.

Él sólo esperaba que la estrategia funcionara mejor que la de los anuncios.

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