9 de julio de 2012

Una manera de olvidarte

      Mis pies me llevaron hasta ti sin que yo fuera consciente de la idea que estaban tramando. Habían logrado ponerse de acuerdo con el resto del cuerpo mientras mi mente se concentraba en trazar un plan para alejarme de ti, sin sufrir las consecuencias de una despedida para la que no estaba preparada. Tú sabías que no era sencillo alejarse de ti, por ello no tomaste en serio cuando te dije que algún día no me encontrarías, que echaba en falta la sensación de sentirme libre como lo era antes de que aparecieras. Ir a cualquier parte o a ningún sitio, sin evocar el contacto de tu cuerpo ni sentir que me falta algo cuando no estás. Concentrarme en cualquier cosa y que no aparezca tu rostro ni tu voz ni tu risa, llenándolo todo de ti. Perder el miedo a perderte porque te estaría perdiendo a mi voluntad… Mientras mi mente buscaba una manera de olvidarte, mi cuerpo descubría mil formas de encontrarte.