24 de febrero de 2012

TREINTA POSTALES DE DISTANCIA

                                                 Diseño portada: Vicente Mateo Serra



¡Sí, es justo lo que parece!

 ¡¡¡He escrito una novela!!!


      Esta era la sorpresa que os comentaba en la anterior entrada. He estado muy liada porque, aunque ya la tenía escrita desde el año pasado, he tenido que revisarla un par de veces o tres o setecientas más bien… encargar la portada, pelearme con un grupo de seleccionadores para elegir el diseño definitivo entre los borradores, darles el coñazo durante unos cuantos días…  en fin, una locura cuyo resultado tenéis a la vista. Made in El sitio de Tico. ¡No me digáis que no ha hecho un trabajo fabuloso!

      Y os preguntaréis ¿de qué irá el libro? Pues de qué va a ir saliendo de mí… pero casi mejor os dejo la sinopsis que le hizo mi amiga Ángeles, y que cuenta todo sin contar absolutamente nada:

"Un pasado que creía superado, una amiga histriónica en la distancia, un mejor amigo encantador y un vecino algo peculiar. Sofía lo tenía todo, o creía tenerlo porque un buen día se encontró rodeada de ex ―propios y ajenos―, casualidades, malentendidos y un buzón lleno de postales.
Dicen que el amor lo podemos tener justo al lado, sólo hace falta mirar para verlo. Para Sofía, el amor se encontraba a treinta postales de distancia."

      Espero que os animéis a leerla, comentarla, recomendarla o ponerle una cruz para que no se acerque nadie a ella… lo que os nazca, pero ¡¡leedla!! porque me haría mucha ilusión saber qué os ha parecido. Y no me vale el cuento: «Es que… en formato ebook no puedo leer porque no tengo e-reader» ¡Ja, que te lo crees tú! Ni lo intentéis que ahí también os pillo, porque Amazon tiene software gratuito para: Windows-Mac-IPad-IPhone-Android… ¡Vamos, que no se libra nadie! Prefiero la excusa: «es que no tengo tiempo de leer...» o «soy más de otros géneros...» o «no te soporto en un micro como para leerte en versión libro...».

      Y ya sabéis dónde podéis encontrarme para darme vuestras impresiones, os contestaré encantada. Si preferís enviarme un email, podéis usar el correo personal de mi perfil del blog.

      A quien se anime, solo espero que disfrute tanto con su lectura como yo escribiéndolo.


*Está disponible en España, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Italia y Alemania.

21 de febrero de 2012

Estoy en la parra...


      Últimamente estoy algo desaparecida, no mucho porque soy una brasas de las redes sociales, pero tengo abandonado a mi pobre blog que ayer cumplió dos añitos y ni me acordé… Voy a tener que abrirle una cuenta de facebook, agregarle como amigo y que me avisen ellos de su cumpleaños, porque… mi cabeza no da para más. En fin, cosas de la vida y de un nuevo proyecto que os comunicaré en breve y que, creo que a muchos, os alegrará conocer.

      Si alguno de vosotros ya barajaba poner mi nombre en una lista negra de "descastadas que no se pasan a leer sus cosas ni comentan"... abortar con esa idea inmediatamente que es algo temporal ¿eh?

    Pues nada, que muchas gracias a todos de nuevo por aguantar  mis tostones blogueriles, me alegra ver que cada vez somos más en estos sueños a contraluz, y espero que este sea el segundo de muuuuuuuuuuuuchos más años de escritura.

      Y como decía Terminator ¡volveré!

7 de febrero de 2012

A tres voces


      El globo rojo trataba de esquivar aquella multitud sobre la acera, y de frenar nuestro paso; un paso que se había convertido en una carrera contra el tiempo. Realmente no tenía prisa por llegar a ninguna parte, pero mi vida era así desde que apareció Lucía, con más sorpresa que júbilo; en mis planes no entraba ser madre tan joven y menos aún tenerlo sola. Pero Lucía no tardó en convertirse en el centro de todo. Aquella tarde me fastidió encontrarme a toda esa gente aglomerada en la acera del teatro. Veníamos de un cumpleaños, y Lucía seguía mi paso a trompicones, como de costumbre. Cuando llegamos a casa me contó que se le había escapado el globo y un señor había prometido guardárselo. Pensé que se lo había inventado, Lucía es así, cree que tiene la capacidad de hablar con la mirada porque siempre me adelanto a lo que quiere antes de que me lo pida. Pero tenía razón, unos días más tarde pasamos por allí y, atado a una barandilla, estaba el globo rojo.

      El globo rojo trataba de esquivar aquella multitud sobre la acera. Entre tirones del cordel y su madre que no reducía la marcha, a pesar de que la niña a duras penas podía seguirla, se le escapó o bien decidió soltarlo. Se elevó hasta tropezarse con mi toldo. Agarré la cuerda y estiré la mano fuera de éste, para sacarlo y dejarlo libre; la niña me estaba mirando, arrastrada aún por el paso de su madre, hasta que la perdí de vista al volver la esquina. Cambié mis planes y decidí atar el cordel a la barandilla, algo en la mirada de aquella niña me había expresado que no lo soltara. A los tres días el globo había perdido su capacidad de quedarse erguido aunque el viento lo movía de un lado a otro. También me di cuenta que había recibido más llamadas para vender el piso, desde que estaba allí atado, que nunca antes. El globo llamaba la atención y los transeúntes se fijaban en el cartel de la inmobiliaria. Aquella casa, desde que ellos faltaban, se me había quedado grande y, aunque me costaba alejarme de sus recuerdos, necesitaba un cambio en mi vida.

      Me encanta cuando celebran el día de su aniversario, me compran un puñado de globos rojos para que los suelte desde abajo. Dicen que si se cuela alguno, nos dará buena suerte ese año. Yo pienso que eso son tonterías de mayores y prefiero que se escapen todos, no me gusta que se queden arrugados y viejos como ese que guardan.

(Inspirado en la frase de Ninive: "El globo trataba de esquivar aquella multitud sobre la acera." para El CuentaCuentos)