22 de junio de 2011

Mundo burbuja

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      El aire de aquella burbuja era joven y luchaba por escapar de ella pensando que esa fuga haría su vida más intensa. Creía que aquella era la proporción, a mayor extensión mayor intensidad. La burbuja, sin embargo, hacía todo lo posible por mantenerle aislado, consciente de que se iba a desilusionar en cuanto se mezclase con otros aires en libertad, los mismos que la empujaban a ella desde fuera para colarse. La burbuja reflejaba el anhelo de dos mundos: cada uno de ellos por estar en el lugar del otro.
      Cuando la burbuja explotó, el mundo de aire interior se dio cuenta de que el exterior no era como había pensado. A ratos le producía una frescura indescriptible y en otros momentos, la mayoría de ellos, era absorbido por otros cuerpos de su entorno que conseguían asfixiarle hasta dejarle despojado de su esencia natural.
      Comenzó a vagar, como tantos otros, buscando una burbuja donde filtrarse, donde aislarse aunque sólo fuera por un efímero espacio de tiempo.

4 comentarios:

  1. Me encantó la idea y como la desarrollaste, esa delgada frontera entre dos fuerzas y la frustración tras tantos esfuerzos al destruirla. No he podido evitar compararla con este mundo nuestro, en donde el ser humano en su afán por llegar a conocerlo todo regrese a la nada.

    Afortunadamente la naturaleza no tiene ese problema porque seguirá habiendo aires y burbujas haya o no seres humanos, así que lo mejor es que cuidemos esta pequeña y entrañable burbuja azul nuestra que vuela por algun lugar del universo conteniendo ese efímero espacio de tiempo llamado vida :)

    Un abrazo de aire fresco!

    *Con el de Sechat que da nombre a su blog, ya conozco dos mundos burbujas :)

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  2. Bienvenido a este "Mundo burbuja". Me encantan tus comentarios, casi (o sin el casi) has construído otro paralelo.

    Un besote!

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  3. Pues a mí me ha recordado al amor a primera vista o a esos primeros meses en los que tu pareja es perfecta. Un tiempo de burbuja al que cualquier relación sobrevive cuando pese a los defectos perdura el afecto sin necesidad de justificarlo con grandes virtudes. Precioso.

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  4. Curiosa interpretación, me gusta!

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