7 de junio de 2011

Historia de un botiquín...

      Hace tres semanas me llamaron de un sitio de mensajería o transportes para decirme que tenían un botiquín y que les confirmase la dirección de la empresa: se la confirmé. Hasta ahí todo normal. Unos días más tarde me llaman para decirme que han ido pero que estaba cerrado, que les diga el horario: se lo doy. Unas horas más tarde me llaman de la misma empresa de transporte y me ponen con una máquina tele operadora:

―Buenos días, le llamamos para confirmar la dirección de un envío, calle…
  • Si la dirección es correcta pulse 1
  • Si es incorrecta pulse 2
  • Si no quiere recibir el envío pulse 3

      Yo pulsé 1.

      A la semana siguiente el botiquín aún no había llegado y recibo otra llamada de la máquina tele operadora con la misma retahíla. Esta vez pulsé el 2 y me pasaron con una operadora de carne y hueso para indicarles la nueva dirección. Les ofrecí que si les venía mejor entregármelo por la mañana, lo enviasen a mi casa. Unos días más tarde me llama el transportista para verificar la dirección de mi casa y, por fin, llegó el botiquín.

      Esta semana me llama un transportista:

―Buenos  días, ¿hablo con fulanita de la empresa tal?
―Sí, soy yo. 
―Mire es que tengo que llevar un paquete y necesito que me verifique la dirección. 
―¿Un paquete? ¿Qué paquete? 
―Un botiquín.―Ah vale, pues la dirección es tal ―y en ese momento me vino como un "déjá vu" «¿Esto no lo he vivido ya antes?»―. Perdone, ¿ustedes no han traído ya un botiquín?
―¿Cómo?
―Sí, hace una semana nos lo trajeron.
―¿Seguro?
―Yo juraría que sí.
―Pues no sé… ¿Entonces qué hace le dejo el envío o me lo llevo?
―Lléveselo, para qué quiero yo dos botiquines ―Aún así me aseguré de que lo había recibido por si acaso lo había soñado, no sería la primera vez. Pero no, había sido una entrega real.

      Ayer me llaman de la empresa de transportes:

―Perdone,  me dice el transportista que usted rechazó un envío que estaba pendiente de entrega.
―Sí. 
―¿Por qué? 
―Porque ya me lo habían traído. 
―No, eso me ha dicho el transportista, pero en esa dirección no me consta haber entregado nada. 
―Ya, lo entregaron en mi casa en tal... dirección. 
―Espere, no se retire que voy a comprobarlo. Es verdad, ¿entonces lo devuelvo?
―Pues, evidentemente, sí.

      Horas más tarde me llama la señorita electrónica:

―Buenos días, le llamamos para confirmar la dirección de un envío…

  • Si la dirección es correcta pulse 1
  • Si es incorrecta pulse 2
  • Si no quiere recibir el envío pulse 3

       Pulsé 3

      Esta mañana vuelve a llamarme la señorita electrónica:

―Buenos días, le llamamos para confirmar la dirección de un envío...

      He pulsado 2, no para cambiar la dirección, sino para que me pasara con alguien de carne hueso a quien cantarle las cuarenta… Y les he dicho que no vuelvan a llamarme ni ellos ni la máquina del demonio y que se metan el maldito botiquín por dónde les quepa (bueno, con palabras algo más educadas pero cargadas de ira igualmente). Me dice que no puede atender mi reclamación porque no le aparezco en pantalla y tendrían que llamarme de nuevo ellos. Le digo que no hace falta, que yo le doy mis datos en un periquete y me dice que no, que ese no es el procedimiento (¿procedimiento? ¿Y llamarme a todas horas para entregarme botiquines como si fuera un remake de la película "Atrapado en el tiempo" qué clase de procedimiento es?) Pues nada, insisten que tienen que llamarme ellos y coger yo la opción correcta de la máquina diabólica...

      , me ha vuelto a llamar la señorita electrónica… He respirado hondo y contado hasta diez. Después he pulsado el  1 con tanta fuerza que casi atravieso la pantalla del móvil... ¡Que me envíen el puñetero botiquín otra vez y todas las que hagan falta! Lo mismo cambio de negocio y pongo una farmacia, oíga.

12 comentarios:

  1. Lo que no te pase a ti... Jajajaja :P

    Besotes^^

    ResponderEliminar
  2. ¿Verdad?... jajajajjaja

    ResponderEliminar
  3. XD buenísimo jajajaja
    No des más explicaciones que te manden todos los botiquines del mundo y cuando tengas unos cuantos los vendes en el mercadillo :-D
    Salu2

    ResponderEliminar
  4. Eso me pasa por ser honrráaaaa y no querer quedarme con lo ajeno jajjajaja pero tranquilo que no vuelvo... debajo de mi casa hay una farmacia, me pongo delante con un tenderete y vendo las tiritas a granel :P

    ResponderEliminar
  5. Que buenooooo! xD

    Sí, ha sido divertido, te felicito de veras por la narración que lo has contado magnificamente, pero me solidarizo contigo y esas ganas de cxbjdkcbjkb a la dichosa máquina.
    Porque es que estamos indefensos ante tal forma de trato. Es verdad que si los avances tecnológicos etc, pero prefiero mil veces un establecimiento a la antigua usanza con un dependiente humano al otro lado del mostrador antes que esas máquinas a las que, si es que no se corta la comunicación, has de repetirle varias veces lo sucedido, para que luego no te lo solucionen.

    Menos mal que los botiquines no eran contrarreembolso :)

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  6. Yo también prefiero voces humanas, aunque algunas/os cuando empiezan con el procedimiento y la madre que lo parió, sin bajarse de la burra, y esas voces robóticas que se les ponen... aunque al menos te quedas a gusto en el desahogo de una queja, con una máquina no es lo mismo...

    Abrazos!

    ResponderEliminar
  7. ¿Es real? Pensaba que ese tipo de sucesos "paranormales" sólo me sucedían a mí. Menos mal... ahora yo no me siento tan sola en el mundo ji, ji.

    P.D.: yo casi siempre acabo con peores modos que tú, la verdad sea dicha.

    ResponderEliminar
  8. Jajajajaajaja!! Cuánto me hizo reir tu entrada, yo sé que a ti casi te mata de desespero la situación... pero ay, da como risa lo páteticas que se han tornado las empresas con esto de la buena atención al cliente... si, buenísima! jajaja

    Por cierto, yo te recibo el botiquín de sobra jaja!

    Estoy medio estrenando blog, me encantaría que te pasaras por allí y me contaras qué tal te parece! http://laotramediaveronica.blogspot.com/

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  9. Bienvenida Verónica, me pasaré por tu blog.
    Un saludo!

    ResponderEliminar
  10. Lo de remake me ha matado, jajaja. Yo una vez recibí un equipo de dentista valorado en 6000 euros y casi tengo que pagar para devolverlo... En fin, se llevaron una reclamación por incompetentes.

    Un saludo de nuevo!

    ResponderEliminar
  11. Pero Daniel, dichosos los ojos!! Bienvenido de nuevo por aquí ¿Que tal todo? Exámenes, mudanza... Anda que no tienes temas que contar, para unas cuantas entradas :)

    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
  12. El botiquín es un elemento imprescindible de tener cerca ya que no se sabe nuca cuando haya un accidente, si botiquín lo convertimos en un elemento bonito y decorativo su presencia no incomodará y será de gran utilidad.

    ResponderEliminar