14 de mayo de 2011

En la cuerda floja


―El otro día me contó una camisa de él, que se vio con otra mujer en un hotel.
―Me encantaría rebozárselo por las narices a ese vestido tan creído y pretencioso, que compartió una de las citas de ella con el otro. Se cree más que nadie por su agitada vida social.
―Tranquila, ya se habrá enterado, hoy comparten la colada.

2 comentarios:

  1. El mejor micro que te he leído jamás. Simplemente: impecable. ¡Enhorabuena!

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