30 de marzo de 2011

Ilusiones





      Llevaba demasiado tiempo apático e indiferente con su entorno, y aquel anuncio en el periódico le dio la respuesta que estaba buscando:

“Vendo ilusiones en buen estado por no poder atender”

       Esa misma tarde se presentó a recogerlas, el propietario se iba de viaje y sólo podía cargar con las que no tenían raíces allí. No estaba dispuesto a vendérselas a cualquiera, ellas necesitaban a alguien que las manejase con el mimo necesario,  que les prestase la atención suficiente y que estuviera dispuesto a no darles la espalda.

      Se las entregó sin necesidad de hacerle ninguna pregunta, era el candidato perfecto para aquellas ilusiones; lo supieron ellas mismas nada más verle entrar por la puerta.

7 comentarios:

  1. Cualquiera que lo leyera rápidamente, pensaría que hablas de un político! :)
    Pero no. Intento ver lo que dices en el escrito y, por raro que parezca, por utópico, quizá, sería una cosa maravillosa de poder hacer.

    :)

    Hell.

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  2. Espectacular punto de vista y por otro lado terrible. Rendirse a no poder alcanzar las ilusiones que el sujetan y cedérselas a quién pueda darles toda la atención. Como si fuera un paralelismo con alguna mascota, pero con menos carga emocional :-P.
    Bonito.
    Bsos

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  3. Creo que para poder tener ilusiones no había mas que tener, como muy bien se percató el tendero, ilusión por tenerlas.
    Reflejas en esa breve escena una buena muestra de la realidad de una sociedad cada vez mas desilusionada, a la que sin embargo no le falta ilusión.

    Una biznaga microrrelataria :)

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  4. Hell: Me dejaste muerta con lo del político jajaja. Buena imaginación la tuya. Un saludo.

    Trini: ...Ya me conoces. Besotes

    Markos: Veo que le has sacado tu particular punto de vista. Me alegra verte otra vez tan activo como siempre. Besotes.

    Carlos: Muchas gracias por tu comentario, sueles ser muy certero con mis puntos de vista.
    ¡Me encantan las biznagas! Gracias :)

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  5. Es doloroso renunciar a los sueños, pero creo que debemos tener al menos un pie en la tierra, ser realistas y no abarcar más proyectos de los que somos capaces de terminar con éxito. Es una paradoja, pero el precio de sus ilusiones creo que era la propia felicidad del vendedor.

    Un beso!

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  6. Desde luego el mundo de las ilusiones es tan subjetivo que da pie a muy diversas opiniones.

    Besotes!

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