5 de octubre de 2010

Volver a casa



      Apartó bruscamente las cosas de la mesa. Era la primera vez que le veía fuera de sí. No sabía qué estaba buscando, pero tampoco le interrumpí, pensé que eso sólo alimentaría su furia.

      Cuando se tranquilizó, después de haber revisado cada rincón, rompiendo todo aquello que encontró a su paso, y se sentó en el sofá; me decidí a preguntar qué era aquello que con tanto afán buscaba.

      Me miró con ojos de ira, con una profundidad que nunca le había conocido, como si me mirase desde otra dimensión, y no acertase a adivinar lo que realmente le estaba preguntando. No dijo ni una palabra, se limitó a mirarme fijamente, aunque no sé si realmente me miraba, porque mis ojos no lograban encontrar su auténtica mirada.

      Se levantó de súbito, como si de pronto hubiese descubierto algo. Cogió su abrigo y echó a correr calle abajo. Salí tras él, llamándole, pidiéndole a gritos que me esperase, necesitaba una explicación a todo aquel desconcierto. Pero no hubo respuesta, tan sólo un silencio más helado que la propia distancia. Conseguí alcanzarle cuando entraba a una sala. Sentí su respiración entrecortada cuando un individuo abrió un enorme cajón. Allí reposaba mi cuerpo inerte, sobre una camilla de acero, tapado con una sábana.

      Sólo cuando se marchaba, después de reconocer el cadáver, sentí el frío metal bajo mi espalda, y la oscuridad se hizo dentro de aquella fría caja.

      Unas horas más tarde volví a verlo en casa. Todo estaba en perfecto orden. La luz se filtraba por las rendijas de la persiana perfilando su silueta, era de madrugada. Miró hacia la cama, donde yo estaba.  Dudando de mi presencia no me atreví a decir nada, aunque sus ojos mostraban una mirada cercana. Sólo cuando me preguntó si había dormido bien, supe que había vuelto a casa.

(Escrito para el "Decimosegundo reto de microrrelatos" de Nuncajamás)

3 comentarios:

  1. El giro que da es tremendo. Impresionante. Me has hecho sentir de todo.
    Bsos

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  2. Gracias, Markos, a mí también me sorprendió el giro, es de esas historias que nacen de un papel en blanco, sin tenerlas perfiladas de antemano en la cabeza, arrancó sola desde la primera frase hasta su desenlace.

    Un saludo.

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  3. Y se me olvidó decirte que me recordaba algo a esta otra entrada mía Una mañana de Noviembre
    Bsos

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