21 de julio de 2010

¿Cuánto queda para la telemedicina?



      El otro día leí esta noticia en Internet sobre la telemedicina y reclamó mi atención. Al principio pensé que se trataba de un programa televisivo del tipo “Saber vivir” que a las señoras de cierta edad, incluidas mi madre y mi abuela, les encantan. Eso junto con recetarse la una a la otra, a las vecinas y a todo el que se encuentran, es uno de sus hobbies preferidos. Cuando voy de visita lo temo, en cuanto me notan algo raro, diez pecas más de la cuenta o el rímel un poco desmarcado por debajo del ojo, ya están ahí con su consejo del saber vivir: ¿Tú te hidratas niña? Porque en "Saber vivir" han dicho que hay que tomar zumo de piña con coco, leche y azúcar, que es lo mejor para hidratarse en verano. ¿Y omega-3? ¿tomas omega-3?  Que sólo les falta contarme su fórmula química estructural con sus dieciocho carbonos y usar el nombre de ácido linolénico... ¿Y no estás muy flaca? Tienes que ir a hacerte una revisión a ver si vas a tener la enfermedad de Gaucher. ¿La enfermedad de qué? De Gaucher, y encima lo pronuncia con acento la jodía...

      Pero no, la noticia no trataba de un nuevo "Saber vivir", hablaban de la medicina a distancia, sí, sí, a distancia.

      Hacen bien en desarrollar este asunto, y no sólo porque no me guste nada ir al médico y tirarme dos horas en una sala de espera, para que luego la doctora en cinco minutos me diga: "Sí, es un catarro, toma paracetamol y quédate en casa" ¿Perdona? ¿No me vas a dar un chute intravenoso que me elimine los mocos de cuajo y me quite el dolor de cabeza?... Hacen bien en desarrollar la telemedicina porque a los que nos gusta buscar todo en Internet, en algunos casos nos pasamos de hipocondríacos, pero no es sólo culpa nuestra, es que hay
información que debería estar restringida para nosotros, como la pornografía a los menores y el casino virtual a los ludópatas... Ya que por no ir al médico a esperar esas dos malditas horas, nos ponemos a buscar nuestros síntomas en el buscador para encontrar un medicamento tipo panacea y a ser posible que nos lo envíen por telefarmacia. Entonces nos colocamos en google y ponemos: "Dolor de cabeza y mareo, qué tomar"... y el google, que es tan eficiente, nos lleva a millones de páginas con diversas enfermedades, algunas incluso catalogadas como enfermedades raras, cuyos primeros síntomas coinciden con los nuestros y ¿qué hacemos? pues que nos centramos en la más rara de la historia de la medicina  que encontramos  y nos la apropiamos como nuestra, aunque claramente diga que los pacientes que padecieron esa enfermedad tan rara (10 en todo el mundo) eran varones y de avanzada edad... ese dato, en mi caso, lo ignoro directamente y pienso que soy la primera mujer joven que padece esa enfermedad... Como si me fueran a dar un premio por ello... En vez de pensar como una persona sensata y hacer lo que debería haber hecho desde el principio, apagar el maldito ordenador y volver  a la cama, porque lo que padecía era más bien un resacón de caballo.

      El asunto de la telemedicina está bastante avanzado, de hecho la última vez que fui  al médico vi que tenía mi historial virtualizado y que a la tarjeta sanitaria le funciona el chip. Cosa de la que me alegro, porque con la letra que se gastan los médicos, una vez me recetaron un tipo de pastillas para algo del embarazo, y el farmacéutico me dio una caja de pastillas para el corazón, variaba el nombre en una sílaba y en el orden en que estaban colocadas... menos mal que mi hipocondría ahí estuvo fina,  y no me permite tomar nada sin leer antes el prospecto...

      Ahora, que yo me pregunto, y esto de la telemedicina ¿qué significa exactamente, que podemos agregar a nuestro médico de cabecera al facebook? Y ya si eso en un privado le contamos ¿qué tal nos fue con los puñeteros analgésicos? ¿Y al ginecólogo cómo te presentas, por videoconferencia? Porque yo no sé si podría firmar eso...

      Y ya veo a los abueletes, en vez de hacer cola en el centro de salud para las recetas, haciéndola en los cibercafés... Oye lo mismo esto mejora su salud, a la vez que les prescriben las recetas se echan un chateo con alguna  y van intercalando el Sintrom con la Viagra...

      Yo desde luego, en lineas generales le veo futuro, voto por la telemedicina aunque tenga que agregar más periféricos a la CPU, ya sea un estetoscopio, un otoscopio, un palo de madera con cable para mirar las amígdalas... Todo lo que sea no perder dos horas en una sala con olor a medicamentos, bienvenido sea...

4 comentarios:

  1. Pues no te lo tomes tan broma, la idea va por ese camino. Un ordenador, video conferencia y periféricos inalámbricos para monitorizar a la gente en su casa.
    Además ya se han probado con éxito robots que operan siendo manejados desde otra ciudad por el equipo de cirujanos.
    Por mi parte bienvenidos sean los avances médicos.
    Salu2

    ResponderEliminar
  2. Sí, ya lo veo que va por ahí... todo lo que sea avance es genial, que nos cueste más o menos adaptarnos a los avances es otro cantar, sobre todo a nuestros mayores... aunque con lo tranquilos que se quedan cuando ven un hospital cerca de donde viajan, eso de estar las 24h conectados a un médico debe ser la leche.

    ResponderEliminar
  3. Recetar en el Diraya (el programa que usamos en Andalucía en los centros de salud, no sé ya si en el resto de España es el mismo) es toda una aventura, te lo aseguro. Al menos mientras aprendes, luego ya no es complicado =)

    Ayuda mucho tener el historial delante para consultar problemas de salud pasados, facilita mucho el manejo de los crónicos, facilita que médicos y enfermeros complementen su trabajo... Bastante ventajas, la verdad =)

    Besotes^^

    ResponderEliminar
  4. En dos días lo dominarás seguro ;)

    ResponderEliminar