4 de marzo de 2010

Necesito un manual...

      Si para conducir es necesario aprobar un examen, para ejercer una profesión, en la mayoría de los casos, se necesita de unos estudios previos, ¿por qué para tener hijos nos dejan a nuestro aire, siendo una tarea tan difícil para la que, la mayoría, no estamos ni física ni psicológicamente preparados? 

Todo empieza durante el embarazo. Te crees que porque hayas coleccionado todas las suscripciones de "Ser Padres", "Mi bebé y yo", "Cosas de bebés", etc.; hayas leído el libro "¿Qué se puede esperar cuando se está esperando?"; y visitado 200 páginas de bebés por Internet... Ya está todo aprendido. Y eso sin contar con la escuela de la calle: esas madres experimentadas que cuando te ven con la barriga te conviertes en un imán de sus recuerdos, y no paran de contarte sus experiencias en la sala de partos, que cuando se juntan unas cuantas aquello parece la mili de los tíos, compitiendo a ver cuál fue más duro y más sanguinolento. Y si no les parece suficiente carnaza, empiezan a contarte los casos extremos y aislados que ha sufrido una amiga de una conocida que vio en un documental... ¡Apaga y vámonos! Así que, aunque todas alguna vez hayamos criticado a esa pandilla de madres portadoras de “Diario de... El parto perfecto”, al final te acabas convirtiendo en una de ellas. ¿Por qué? Porque parir duele y eso hay que amortizarlo de alguna manera.

      Y de repente llega el rey de la casa. Y te encuentras ahí en el hospital con un Nenuco sin pilas, para ti para siempre. Pero estás feliz porque es precioso, porque es lo mejor que te ha pasado en la vida, y porque las revistas y los libros que has leído te lo han dejado todo clarísimo... hasta que llegas a casa. El niño llora por la noche, te levantas zombi 24 veces. Al día siguiente quieres estrangular al niño que duerme plácidamente, pero entonces lo miras y dices: ¡Pobre angelito, mira cómo duerme! Pero llega la noche y se vuelve a repetir la misma historia, y así durante tres meses hasta que se te hinchan las narices. ¿Y qué puedes hacer? Pues irte a una librería y comprarte la panacea: “Duérmete niño” del doctor Stivill. ¿Y qué dice allí? Pues básicamente que acuestes al niño en su cuna, despierto, con un objeto que le guste, y le digas: "Duérmete cariño, que mamá está en el salón y si necesitas cualquier cosa, mamá estará aquí..." Y como es de esperar el niño llora. Vuelves, le dices lo mismo. Te vas. Llora. Tardas un poco más, pero vuelves, le sueltas lo mismo. Llora. Y así hasta que a las 3 horas, bien por cansancio o porque se queda sin lágrimas, deja de llorar y se queda frito. Pero esa era solo la teoría, la realidad es muy distinta. Después de torturar al niño durante media hora, decides cogerlo en brazos y ya si eso mañana lo intentas con el método Stivill. Al día siguiente en vez de acostarlo despierto, le das la cena y lo acunas un poco en brazos, ¡ya realizarás el método de Stivill cuando se despierte de madrugada!. Cuando se despierta de madrugada y te aproximas a la cuna, muerta de sueño, te sientes ridícula de lo que tienes que decirle a un bebé de 3 meses, que no sabes si te entiende pero sí estás segura de que con su llanto no te oye, y te estás acordando del doctor Stivill y de su madre, y de lo agustito que estarán durmiendo en sus puñeteras camas.

      Otro ejemplo de aprendizaje son los capítulos de Supernanny que me tragué siendo mi hijo un bebé. ¡Pan comido! Cuando alguna madre me contaba lo insoportable que se había vuelto su hijo y que no era capaz de dominarlo, ahí estaba yo, hecha una experta en el asunto, porque no me había perdido ni un capítulo de Supernanny, dándole consejos para un buen hacer... "Tienes que premiarle y valorar todo lo que hace bien, porque hace travesuras para llamar la atención, entonces cuando el niño vea que llama más tu atención con lo que hace bien y que con las travesuras no le haces ni caso, se dará cuenta, porque los niños son como esponjas y todo os irá mejor. Haz una pizarra y pega gomets y premiale por todo lo que haga bien, bla, bla bla..." Claro, que fácil era hablar cuando lo que tenía en los brazos seguía siendo el Nenuco sin pilas, que como máxima travesura me tiraba la papilla de un manotazo... Cuando tienes que tratar al rebelde en tus propias carnes, Supernanny es tan solo un personaje televisivo, posiblemente una actriz, y lo que parecen niños transformados a su paso, en el fondo son niños diabólicos que están disimulando portándose bien para que se vaya la bruja esa de su casa, que ha manipulado a sus padres y que se vayan preparando éstos, porque ¡¡la venganza será terrible!!

      Y los dibujos de Caillou son otro claro ejemplo. Les pones a los niños a ver a Caillou, porque ves que es un niño muy bien educado, con unos valores excepcionales y vive en un entorno de amor y amistad, ¡vamos, una influencia buenísima para tus hijos, dónde va a parar! Hasta que conoces a sus padres. Esos padres comprensivos y dulces, que por más que Caillou haga trastadas, le corrigen con la más dulce de las voces, le explican templadamente que eso no se debe hacer, que pida perdón a su hermana, y sin alterarse ni una gota, le enseñan cómo debe hacerlo la próxima vez... Ahora tu hijo después de ver eso ¿Qué va a pensar? Que su madre es una bruja insoportable e histérica. Porque ya me gustaría a mí ver a la madre de Caillou en mi situación del otro día, que aparecieron mis hijos en el salón para enseñarnos su nuevo look, ya que al mayor le había entrado la vena artística y vocación repentina de peluquero, y me había dejado los rizos del pequeño en la parte frontal y alta de la cabeza reducidos a la nada... clavadito a Juan Tamariz en sus mejores tiempos... La madre de Caillou le habría dicho: “Hijo, eso no está bien, los niños no deben usar las tijeras porque es una herramienta muy peligrosa. Coge tu abrigo que vamos a llevar a tu hermanito a la peluquería del señor Flinston, para que le arregle el corte y así de paso aprendes a cortarlo adecuadamente, para cuando seas mayor”... ¿Y tú qué, no habrías puesto el grito en el cielo, soltando sapos y culebras por la boca y enfadándote con el maldito niño? "¡vete para la cama anda, sinvergüenza, que me tienes contenta, que te, que te, que te..." ¡¡Porque yo sí!!


... ¡Qué daño están haciendo los padres de Caillou!

10 comentarios:

  1. En dos palabras: Im-Prezionante.

    ResponderEliminar
  2. Gracias, me alegro de que te haya gustado. Imagino que lo habrás re-vivido en tus propias carnes.

    ResponderEliminar
  3. Estupendo, hasta lo he visualizado. :-D
    El otro día asistí a una de esas competiciones maternales en las que su parto había sido el más sangriento desde la Matanza de Texas...que unido a una posterior operación de estética para quitar exceso de pellejo, consiguieron que tuviera que ver Resident Evil para relajarme...
    Estoy completamente de acuerdo sobre la dificultad de ser madre. Y que eso no se enseña en ningún sitio...Ánimo que todavía te quedan unas cuantas peripecias protagonizadas por tus niños :-D
    Salu2

    ResponderEliminar
  4. Que bueno Markos, lo de Resident Evil... y eso que no hemos hablado aún de las abuelas, cuando se ponen a competir con sus enfermedades cardiovasculares y las mil operaciones de cadera...

    Gracias por leerme, un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Holaaaa, yo también soy una madre de esas brujas insoportables e histérica jajajja y estoy muy orgullosa de haberme matenido firme en ese papel porque tal y como está el patio con los niños sin valores ni principios, me alegro cada vez más de esa colleja a tiempo soportando la mirada de queascodemadreporquémehatocadoesta y poder salir con la frente bien alta. Así que pasa de nanis con titulos que no saben lo que es ser madre 24 horas al día.
    Bueno y después de la parrafada, decirte queme encanta haber encontrado tu blog y que para que me conozcas te diré que me gustan los libros y que mi nick es Jane Eyre jajajjajajja

    Besos angelicales.

    ResponderEliminar
  6. Muchas gracias JaneEyre, yo no te puedo llamar Angelical, de momento, porque si no me parecería que hablo con otra... Encantada de que te hayas pasado por aquí. Veo que tú tambien tienes un rinconcito que exploraré en breve.

    Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jaajjajajaj ¡¡mira! acabo de encontrar mi primer comentario en tu blog jajajaja me ha hecho pensar eso de "como pasa el tiempo" y me ha dao por ahí ¡¡¡¡ casi hace dos años que nos hicimos amigas !!! (demos gracias a San ER jajjajaja)
      Me ha hecho gracia lo de que no podias llamarme angelical y has acabado llamándome Ángeles jaajjajaja

      En fin, qué fuerrrrte XDD

      Eliminar
    2. jajajjajajaja si es que el tiempo no pasa en vano!!! Ahora te puedo llamar de cualquier forma... Lajane, Anyels, Caponata si te descuidas :P que tiempos aquellos...

      Eliminar
  7. Te ha faltao Motherxeruh y Dela Vara jjajajajajaj

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ni acordarme qué fuerte mi cabeza!!

      Eliminar